domingo, 1 de agosto de 2010

Poesía Dominical.-

Domingo de nuevo, y en la semana no subí nada...





Salud.

A los escoseses por el whisky,
a los egipcios por la cerveza
y a ustedes por la mesa,
os digo gracias.

No tengo nada más de que alegrarme.

Cheers !







Estoy con la mierda hasta el cuello.
Estoy seguro que se puede estar peor... pero es difícil.

Adonde quiera que mire veo desorden, malos entendidos y caras largas.
Caras largas de gente fuerte que pierde otra vez.
Falta gente dura, que no gane por empuje, gente que no gane, pero que al menos no fracase.

Ahora entiendo cómo es que las ciudades se vuelven grises.
Son esta clase de historias las que merman el iris del hombre y terminan socavando los colores de los muros, de los parques, de los autos.
Y todo se ve gris.


No quiero ser llorón, esta no es una queja.
Vengo a sacudirme el barro de las narices y de las rodilleras, nuevamente.
Pero que cabrón debe ser el maldito que ve el equilibrio en el mundo.
Siempre peleando a la contra en cada lado al que fui. Y probablemente pelearé a la contra a cada lado al que iré.

Es un trabajo duro este, esto de bancarse el lado vacío sin recibir un palmazo desde el lado lleno; pero alguien debe de hacerlo.

Y como dijo el filósofo Nacho: Pero ¿qué más da?, mejor nada que esta odisea, y si existe un más allá, pues bienvenido sea.-

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